viernes, 10 de enero de 2014

Crema de champiñones (3 ingredientes)

Si os apetece algo ligero porque queréis compensar los excesos de estas fiestas - eso dice todo el mundo hasta la saciedad todos los años por estas fechas-, o si lo que os apetece es tomar algo caliente de primero en la comida o en la cena para entrar en calor estos días fríos sin demasiadas complicaciones, esta es vuestra receta. 

Con solo tres ingredientes, en menos de 30 minutos podemos estar sirviendo un plato de esta rica crema sin apenas trabajo. ¡Ah! y casi lo olvidaba, con muy pocas calorías, pues solo lleva champiñones, cebolla y caldo de verduras. 




Seguramente os preguntaréis cómo puede quedar cremosa si no usa leche, nata o queso. El truco está en la batidora: mejor si es de vaso que de brazo. Nunca fuimos muy aficionadas a las cremas de champiñones porque el resultado no era todo lo suave que nos hubiera gustado, sino más bien una crema con grumitos poco agradable al paladar. Y eso que nunca habíamos tenido ningún problema con la batidora de brazo que tan bien nos funciona. Sin embargo, cuando compramos la de vaso decidimos darle una segunda oportunidad. El resultado no tenía ni punto de comparación, la textura era otra completamente diferente. Esto no quiere decir que si vuestra batidora de toda la vida es una bestia y deja cualquier cosa perfecta, no hagáis la prueba, por probar no se pierde nada. Yo solo os cuento mi experiencia con esta receta.
Así que una vez os he contado mi secreto, vamos con la receta. 

INGREDIENTES para 2-3 personas:
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana
  • 250 g de champiñones
  • 300 ml de caldo de verdura*
  • Sal
  • Pimienta (blanca o negra, al gusto)
* Sirve cualquier caldo de verdura de sabor suave. Si no tenéis caldo disponible, y tenéis un poco de prisa, podéis usar media pastilla de caldo de verduras y 300ml de agua, el resultado no desmerece.

La ELABORACIÓN, paso a paso:

1. Troceamos la cebolla y la sofreímos con el aceite caliente en la olla o cazuela en que vayamos a preparar la crema. 
2. Añadimos los champiñones y salamos.
3. Cuando los champiñones empiecen a cambiar de color, añadimos el caldo de verdura. Si usamos olla express lo hacemos como de costumbre, si no, tapamos la cazuela y dejamos a fuego medio hasta que esté todo bien cocido. 
4. Retiramos medio vaso de líquido, reservamos, y vertemos todo en la batidora de vaso. 
5. Batimos a máxima potencia hasta que veamos que queda una crema fina y suave. Si fuera necesario, añadimos poco a poco parte del líquido retirado hasta obtener la consistencia deseada. Mejor así que tener una crema demasiado aguada desde el principio. Añadimos pimienta al gusto, rectificamos de sal si fuera necesario y le damos un toque más con la batidora para que se mezcle bien. 


¡Qué aproveche!

Caleidoscópica.

viernes, 3 de enero de 2014

Tortitas más esponjosas

Para la primera entrada del año os traigo algo muy dulce y que me encanta.: unas tortitas que para un desayuno o merienda son perfectas. Es la misma receta que subí ya hace bastante tiempo. Cambia el método de elaboración aunque use los mismos ingredientes, con lo que consigo unas tortitas más gruesas, esponjosas y jugosas. Me costó encontrar el truco para conseguirlas así, pero una vez lo descubrí siempre que puedo las preparo así. 

Si tenéis prisa y no queréis entreteneros, podéis prepararlas siguiendo los pasos de la primera, más rápido e igualmente buenas. Pensé simplemente en editar aquella entrada, pero como era probable que no la vierais, les dedico una nueva y problema solucionado. 


Ahora solo queda empezar a experimentar con nuevos sabores e ingredientes, a ver si pronto os traigo nuevas recetas de tortitas para vuestros desayunos y meriendas. En cuanto a la masa, puede conservarse un par de días en la nevera. Si las preparáis siguiendo la primera de las recetas, con removerla con una cuchara quedan igual que si estuviera recién preparada; si, en cambio, seguís el método que os propongo en esta entrada, lo mejor es batir un pelín la masa con una varilla, para aportarle más aire, aunque a pesar de ello no quedarán tan esponjosas como si acabáramos de prepararla, pues esta habrá perdido algo de aire. 

Solo hay que tener en cuenta una diferencia con respecto a la receta anteriormente publicada: al quedar la masa más densa, cunde un poco menos la cantidad de tortitas que no sale con la preparación. En los ingredientes os indico la mitad de las cantidades de la vez anterior porque es lo que suelo preparar, pero se puede doblar sin problemas. 

INGREDIENTES (para 2-3 personas, unas 8 tortitas grandes):
  • 1 huevo XL.
  • 1 pizca de sal.
  • 100 g de harina.
  • 1 cucharadita y media (de las de café) de levadura química.
  • 1/2 cucharada sopera de azúcar.
  • 1/2 cucharada sopera de aceite suave.
  • 1/2 vaso de leche fría.
  • Una pizca de vainilla azucarada (opcional).
La ELABORACIÓN, paso a paso:

1. Separamos la clara de la yema. Añadimos la pizca de sal y la montamos a punto de nieve. Reservamos.
2. Tamizamos la harina con la levadura. 
3. Mezclamos la yema anterior con el aceite, la leche fría y el azúcar. 
4. Añadimos la harina y mezclamos hasta que no nos queden grumos (podemos ayudarnos de la batidora si fuera necesario).
5. Incorporamos delicadamente las claras, mezclando con una espátula para que no se bajen y la masa conserve la mayor cantidad de aire posible. 
6. Cocinamos en la plancha o sartén antiadherente. 
7. Servimos acompañadas de lo que más nos guste. Una buena combinación es la de queso de untar con mermelada de fresas, también miel, nata, fruta fresca, helado o chocolate son ideales como guarnición según si preparamos un desayuno o una merienda. 

Un truco: podéis añadir una onza de chocolate en el centro de la tortita y cubrir con poquito más de masa, quedan riquísimas. También podemos añadir pepitas de chocolate a la masa...

Ya me contáis cómo os quedan.

¡Qué aproveche!

viernes, 27 de diciembre de 2013

Bacalao al ajoaceite gratinado

Por fin parece que han resuelto los problemas de mi conexión a Internet, que no solo me tenían prácticamente apartada del blog sino que además estaban dificultando considerablemente mi vida académica. Así pues, tras unas semanas locas y un Internet que funcionaba poco, mal y cuando quería, mi plan de preparar una entrada sobre posibles regalos de Navidad quedó relegado a un segundo plano, no sé si lo preparé para Reyes o ya me espero para el año que viene... De hecho, a duras penas conseguí subiros el tronco que preparé como postre en Nochebuena con la intención de felicitaros la Navidad. Pero ahora parece que ya estoy de vuelta. 



La foto que os pongo es de la Nochebuena de hace un par de años, la hice para subirla con el pastel salado que os enseñé entonces pero al final no me cuadró y siempre se quedaba para una ocasión mejor. Así que la publico ahora que es el momento del año para el que se pensó, pues todavía estáis a tiempo de prepararla como cena de Nochevieja, o comida de Año Nuevo, si bien cualquier ocasión especial se la merece igualmente, así que lo dejo a vuestra elección. 

En casa la preparamos para ocasiones especiales como los cumpleaños, nos parece un plato bastante sencillo y que a la vez consigue que la mesa esté de gala con muy pocos ingredientes. No es una receta complicada, pero sí un poco laboriosa si es para muchas personas pues hay que preparar base de guarnición para todos, muchas piezas de bacalao... Vamos con la receta. 

INGREDIENTES, para 4 personas:

Para la base:
  •  1 patata grande
  •  1 cebolla grande

Para el bacalao:
  •  1 lomo de bacalao, desalado o fresco, por persona (si son pequeños dos)
  •  Harina

Para el gratinado:
  •  ajoaceite, casero o comprado, de consistencia espesa. 

  • Aceite y sal


La ELABORACIÓN, paso a paso:
1. Pelamos y cortamos la patata y la cebolla en rodajas y aros de aproximadamente 1 cm de grosor (podemos hacer la cebolla un poco más fina si queremos). 
2. Calentamos una cantidad considerable de aceite (que cubra el fondo, pues se cocinan a fuego lento, no se fríen) a fuego medio, añadimos la patata y la cebolla.
3. Cocinamos hasta que estén, a la vez, tiernas y doradas. Conseguiremos que queden más tiernas si tapamos la sartén, por efecto del vapor. 
4. Salamos el bacalao y lo enharinamos ligeramente. 
5 Calentamos aceite a fuego medio-fuerte y freímos los lomos de bacalao hasta que estén dorados. 
Montaje y presentación del plato:
1. Preparamos en cazuelitas individuales una cama de la patata con cebolla, colocamos encima los lomos.
2. Untamos una capa fina pero consistente de ajoaceite sobre cada uno de ellos.
3. Gratinamos, en cuanto empiece a burbujear y a dorarse un poco, lo sacamos del horno y está listo para servir. 


Salud y que aproveche, 

Caleidoscópica.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Tronco de Navidad

¡Feliz Navidad a todos! Os subo el tronco de Navidad que me animé a preparar para la cena anoche y de paso aprovecho para desearos unas felices fiestas.

No os pondré receta, tan solo los enlaces de las que he seguido casi por completo, con los que obtuve excelentes resultados. ¡Estaba buenísimo!



  • Webos fritos: las instrucciones de montaje en general. La cobertura la he preparado de chocolate con leche y el almíbar con mistela (moscatel) y un poco menos de azúcar del indicado, que me ha parecido muy rico.
  • Uno de dos: trufa de chocolate con leche (no es necesario añadirle azúcar, queda lo suficientemente dulce solo con el chocolate).
  • El mazapán para las pequeñas decoraciones, con la receta que os puse en la entrada de los huesitos de santo adaptando las medidas para hacer muy poco. Para las hojitas seguí este tutorial (aunque como no tenía ningún tipo de cortador de hoja las hice con un cuchillo a ojo, marcando los nervios con un palillo y los cortes con la boquilla. Al ser mazapán y no fondant, los nervios quedaban menos marcados). 



Espero que paséis unas muy felices fiestas y unos días agradables en familia, o como acostumbréis.

Saludos y abrazos.

Caleidoscópica.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Sopà (crema de arroz dulce)

Sopà, que no sopa. Hoy os traigo uno de mis postres/merienda favoritos. Se trata de una crema dulce que se prepara con harina de arroz, muy suave, y que según mi madre me ha contado, es bastante típica aquí en Valencia como postre. A raíz de este comentario he estado investigando por la red y lo cierto es que sí que la he encontrado en referencias a la gastronomía valenciana, pero en muchos casos la enriquecida, por ejemplo, con yemas de huevo, cáscara de limón... lo que me hace pensar en algo más similar a las natillas. Yo aquí os presento la tradicional de mi casa, basada en la receta de "papilla" que va en el paquete de harina de arroz (de la marca Rex, como la sémola, nuestra preferida) aunque con algunas modificaciones. La servimos con almendra caramelizada a la canela, una delicia la suavidad de la crema con el crujiente de la almendra, ya veréis qué rico si os animáis. 

Para quienes os lo preguntéis: no sabe a arroz con leche (que a mí, por cierto, no me gusta demasiado) y la textura nada tiene que ver.




INGREDIENTES para 6 raciones aproximadamente:
Para la sopà:
  • 750 ml de leche (podemos añadir algo más si la queremos más ligera) dividida en 500 ml y 250 ml.
  • 80 g de azúcar.
  • 80 g de harina de arroz.

Para la almendra caramelizada:
  • 3 cucharadas soperas de almendra molida gruesa.
  • 2 cucharadas y media de postre de azúcar.
  • Canela al gusto.
La ELABORACIÓN, paso a paso:
1. Ponemos a calentar 500 ml de leche junto con el azúcar.
2. Mezclamos el resto de la leche (fría o natural) con la harina de arroz hasta que no nos quede ningún grumo.
3. Cuando la leche empieza a hervir, añadimos lentamente y sin dejar de remover la mezcla de leche y harina de arroz. Tendremos que dejarla a fuego medio removiendo sin parar (cuidado que puede agarrarse a la base del cazo) durante unos 3 o 4 minutos, hasta que espese bien y tome la consistencia deseada. Si la vemos muy espesa con añadir un poco más de leche y remover sería suficiente. 
4. Para preparar la almendra, ponemos una sartén (sin aceite ni nada) a fuego medio y añadimos la almendra. Removemos cuidadosamente hasta que veamos que empieza tostarse.
5. Retiramos un momento la sartén del fuego, añadimos el azúcar y la canela sin dejar de remover y la ponemos de nuevo unos instantes al fuego. Pasamos a un plato y dejamos enfriar. 
6. Espolvoreamos la superficie de la sopà de modo que quede prácticamente cubierta y llevamos a la nevera, pues, aunque templada está muy buena, fría es como mejor se disfruta. 

Espero que os haya gustado esta receta tradicional que tanto nos gusta en casa siendo además muy sencilla de preparar y con pocos ingredientes. 

¡Salud y qué aproveche!


domingo, 24 de noviembre de 2013

Crema de calabaza al curry

Hoy os pongo una crema de calabaza para tomarla calentita, muy otoñal y reconfortante. Sumamente cremosa, el toque del curry eleva y potencia su sabor en un contraste de sabores dulzones y especiados, pero apta solo para quienes les gusta mucho la calabaza. Eso sí, mejor consumirla recién hecha y en pequeñas cantidades (sacia fácilmente), porque con el paso de los días aumenta el sabor de la calabaza y solo sabe a ella, resultando demasiado dulce para ser un primero. 



Ya veréis qué fácil es de preparar, lleva un ratito arreglar la calabaza, pero luego vale la pena, sale una buena cantidad y si no queremos tanta, podemos aprovechar la otra mitad para cualquier otra cosa que se nos ocurra. El método de cocción consigue que no se queden las vitaminas y cosas buenas en el agua que luego, inevitablemente, acaba yéndose en gran parte por el fregadero. Se consigue no solo conservar mejor las cualidades de este alimento sino también el color, que mantiene en toda su potencia en un brillante color naranja.

 La receta, o más bien la idea, la tomé de uno de los programas de Hoy cocinas tú, de uno de los de Isma Prados, un cocinero que vengo siguiendo desde bastante joven y cuyos programas casi siempre veo. Tomé la idea de la cocción, y creo que añadir queso brie que sugiere él u otro tipo de queso cremoso y con un sabor potente puede darnos resultados geniales, pero yo lo preparé con lo que tenía por casa, a mi gusto, y esta vez quería que la calabaza fuera la protagonista.

Para otras recetas con calabaza os recomiendo esta mermelada, que está para chuparse los dedos. Para más... pronto ampliaremos el recetario.

INGREDIENTES para 4 personas:

  • 1 calabaza mediana de las de forma de cacahuete, aproximadamente 2 kg.
  • 1 patata mediana tirando a grande o 3 pequeñas
  • Aceite
  • Pimienta negra
  • Sal
  • Una puntita de cucharilla de café de curry
  • 2 quesitos cremosos (podéis ponerlos light que no se nota)


La ELABORACIÓN paso a paso:

1. Pelamos, limpiamos y troceamos la calabaza en cubitos uniformes de 2x2 cm aproximadamente. Es importante que sean uniformes para conseguir una cocción uniforme, pues no los vamos a hervir.

2.  Ponemos al fuego medio una cazuela baja y grande, añadimos un par de cucharadas o tres de aceite de oliva y cuando este esté caliento añadimos la calabaza. Hay que dejarla que se dore, removiendo constantemente para que sea un dorado uniforme, pues al ser gran cantidad no todos los dados quedan en contacto con la superficie.

3. Cuando dore la calabaza y empiece a estar tierna añadiremos las patatas, que habremos pelado y laminado previamente. En cuanto a las láminas, lo mejor es que sean lo más finas posibles para que se cuezan rápidamente.

4. Salpimentamos al gusto (cuidado con la sal en este punto, pues hay que tener en cuenta que el gusto final de lo que estamos cocinando siempre es dulzón y puede hacer que añadamos un exceso de sal que luego cambiaría los sabores) y tapamos ente 10 y 20 minutos a fuego bajo, hasta que la patata esté tierna. A mitad de este paso habremos añadido el curry, al gusto también, mi cantidad es orientativa, pues no quería que predominase su sabor y es por eso solo un toque .Si fuera necesario, añadimos 3 o 4 cucharadas de agua para ayudar a la cocción de la patata.

5. Pasamos la calabaza y la patata a un cuenco grande o una olla, añadimos los quesitos en trozos y  trituramos. Atención: aunque primero parezca que la crema va a quedar grumosa, tras un rato batiendo tomará la consistencia deseada. Siempre podemos ayudarnos añadiendo un chorrito de agua caliente (mejor agua que caldo para que no cambie el sabor).

¡Qué aproveche!


domingo, 17 de noviembre de 2013

Espagueti con almejas

¿Quién diría que con tan pocos ingredientes y en tan poco tiempo tendríamos un plato tan sabroso? Sin duda es el caballo ganador si no queréis pasar mucho tiempo preparando laboriosas salsas, pero sí sorprender a vuestros comensales.

Tras dos semanas sin actualizar por motivos técnicos, como un ordenador, donde están las fotos y textos de las próximas entradas y todas las cosas de clase, que repentinamente deja de funcionar ... vuelvo de nuevo por aquí con un sencillísimo plato de pasta y dando las gracias porque no ha sido nada grave, que de nuevo funciona y no he perdido nada (ahora para no tener más sustos tendré que empezar a copiar mis cosas en otra parte para estar segura de que no se pierden).



La receta la preparamos según lo que nos parecía que podía llevar inspirándonos en una que a veces comemos en un italiano cercano, así que es posible que la conozcáis ya pero con otros ingredientes o proporciones. Vamos con ellos, aunque como se trata de un plato tan sencillo, lo mejor es que sean de buena calidad para obtener los mejores resultados. 


INGREDIENTES para 4 personas:

  • 500 g de almejas
  • Aceite de oliva
  • 2-3 dientes de ajo medianos
  • Guindilla (como siempre al gusto, aunque este plato gana con un punto picante)
  • 350-400 g de espagueti
  • 75-100 ml de vino blanco
  • Agua
  • Sal


La ELABORACIÓN paso a paso:

1. Limpiamos las almejas poniéndolas en un cuenco con agua para que suelten la arena que pudieran tener.

2. En una sartén o cazuela baja ponemos a calentar una cantidad suficiente de aceite de oliva, unas 3 o 4 cucharadas soperas. Pelamos y laminamos, no demasiado finamente, los ajos y los sofreímos hasta que empiecen a dorarse. En este momento añadiremos la guindilla, que, si queremos conservar hasta el final la laminaremos y si queremos quitarla como indicaré la ponemos en trozos más grandes.

3. Llevamos a ebullición agua con sal y añadimos la pasta, que cocemos según las indicaciones del fabricante.

4. Mientras cuece la pasta, añadimos las almejas a la cazuela con el sofrito de ajo y guindilla, les damos una vuelta y, en nuestro caso, quitamos la guindilla.

5. Añadimos el vino blanco, tapamos la cazuela y esperamos a que todas las almejas se abran. Cuando estén listas si vemos que hay un exceso de líquido reducimos dejando evaporar unos minutos, aunque hay que tener en cuenta que esta será la salsa de nuestra pasta, por lo que debe haber una cantidad suficiente.

6. Escurrimos la pasta cuando esté lista, añadimos a la cazuela, aliñamos con un toque de pimienta al gusto y, cuando la "salsa" tenga la consistencia deseada (si fuera necesario podríamos añadir un par de cucharadas del agua de cocción), servimos.

¡Qué aproveche!